Identificación

Tipos de suculentas: cómo reconocer los géneros más comunes

Cómo distinguir los tipos de suculentas más habituales (Echeveria, Crassula, Haworthia, Sedum, Kalanchoe, Senecio, Aeonium, Graptopetalum) por la forma de la hoja y la roseta, con sus cuidados clave.

En esta guía

«Suculenta» no es un grupo botánico, es una forma de vida: plantas de familias muy distintas que han desarrollado por separado la misma solución a la sequía, almacenar agua en hojas, tallos o raíces. Por eso hay tantísimos tipos y tan diferentes entre sí.

La buena noticia para quien las cuida es que en casa casi todas caen en una docena de géneros. Y saber el género te dice casi todo lo que necesitas: cuánta luz, cada cuánto regar y cómo se multiplica. Esta guía te ayuda a llegar hasta ahí mirando la planta.

Empieza por la estructura

Antes de mirar la hoja, mira la planta entera. Casi todas encajan en uno de estos cuatro patrones:

Estructura Géneros probables
Roseta carnosa y simétrica, apoyada casi en el suelo Echeveria, Graptopetalum, Graptoveria, Pachyphytum, Aeonium (esta, sobre un tallo)
Hojas repartidas por tallos que ramifican Crassula, Sedum, Kalanchoe
Roseta rígida, hojas duras de punta afilada o con ventanas translúcidas Haworthia, Haworthiopsis, Gasteria, Aloe
Planta colgante con hojas tipo bolita, judía o lágrima Senecio / Curio (collares)

Rosetas carnosas

Echeveria

La suculenta de roseta por antonomasia. Rosetas simétricas de hojas gruesas, a menudo con pruina (polvo ceroso) que le da tonos azules, grises o rosados. Las flores salen en varas arqueadas con campanitas de color coral o amarillo. Se multiplica muy bien por hoja.

Ejemplos en el sitio: Echeveria elegans, Echeveria lilacina, ‘Perle von Nürnberg’, ‘Topsy Turvy’.

Graptopetalum y Graptoveria

Parecidas a las echeverias pero con las hojas más puntiagudas y con un tono más «polvoriento» o pastel. El Graptopetalum paraguayense («planta fantasma») es la más común: se propaga sola de cualquier hoja que caiga.

Pachyphytum

Hojas muy gruesas, redondeadas, tipo caramelo o piedra, con pruina. El Pachyphytum oviferum («piedritas azucaradas») es el ejemplo típico.

Aeonium

Rosetas planas, casi de papel, en el extremo de tallos leñosos que ramifican como un arbolito. A diferencia de las anteriores, crecen en invierno y descansan en verano. El Aeonium arboreum es el más conocido.

Hojas en tallos

Crassula

Hojas enfrentadas de dos en dos a lo largo del tallo, a menudo formando columnas geométricas. Incluye el clásico árbol de jade y montones de formas curiosas: Crassula rupestris (collar), ‘Campfire’ (rojo intenso), perforata (tipo pagoda).

Sedum

Hojas pequeñas y muy numerosas, cilíndricas o en forma de barca, en tallos que enraízan al tocar el suelo. Van del rastrero (Sedum japonicum ‘Tokyo Sun’) al colgante (cola de burro) pasando por el dorado (Sedum adolphii). Muchos aguantan el frío y sirven para exterior.

Kalanchoe

Hojas grandes y planas o afelpadas, tallos robustos. Incluye las orejas de conejo, la planta de las paletas y la madre de miles. Todo el género es tóxico para perros y gatos.

Rosetas duras

Haworthia y Haworthiopsis

Rosetas compactas de hojas rígidas. Dos aspectos: las de hojas con líneas o verrugas blancas (Haworthiopsis attenuata, la «zebra») y las de puntas translúcidas (Haworthia cooperi, retusa). Son las suculentas que mejor toleran la luz indirecta y el interior.

Gasteria

Hojas duras, alargadas y moteadas, dispuestas en abanico o en espiral. La Gasteria bicolor tolera sombra tan bien como una haworthia.

Colgantes: los «collares»

Tallos largos que cuelgan con hojas en forma de bolita, judía, lágrima o media luna. Son Senecio (hoy muchos reclasificados como Curio): collar de perlas, de delfines, bananas. Necesitan mucha luz y una maceta ancha y poco profunda.

Y lo que parece suculenta pero no lo es

  • La Monstera y la Rhaphidophora son aráceas trepadoras, no suculentas; se cuidan distinto (ver la guía de Monstera).
  • La lengua de suegra (Dracaena trifasciata) es semisuculenta: guarda agua pero tolera más sombra y más riego que una suculenta.
  • El Aloe almacena agua pero pertenece a otra familia; sus cuidados son parecidos a los de una haworthia grande a pleno sol.

Y ahora, ¿qué hago con eso?

Una vez sabes el género, entra en su ficha o en la guía de cuidados de suculentas: ahí están las cifras concretas de luz, riego por estación y sustrato. Si dudas entre dos géneros, mira cómo florece (la vara arqueada es firma de Echeveria) o cómo se multiplica (si suelta hojas que enraízan solas, casi seguro es Sedum, Graptopetalum o Crassula).

Preguntas frecuentes

¿Cuántos tipos de suculentas hay?

Se calcula que existen entre 10.000 y 25.000 especies suculentas repartidas en más de 60 familias botánicas. En cultivo doméstico, sin embargo, la inmensa mayoría pertenece a una docena de géneros de las familias Crassulaceae (Echeveria, Crassula, Sedum, Kalanchoe...), Asphodelaceae (Haworthia, Gasteria, Aloe) y Asteraceae (Senecio/Curio).

¿Cuál es la diferencia entre un cactus y una suculenta?

Todos los cactus son suculentas, pero no todas las suculentas son cactus. El cactus es una familia concreta (Cactaceae), casi siempre sin hojas y con unas estructuras llamadas areolas de las que salen las espinas. Una suculenta es cualquier planta que almacena agua en hojas, tallos o raíces, pertenezca a la familia que pertenezca.

¿Cómo sé qué suculenta tengo si no tiene etiqueta?

Fíjate primero en la estructura general (roseta suelta, roseta dura, tallos con hojas, planta colgante) para acotar el género con esta guía. Luego compara con las fichas por especie. Una foto con buena luz de la planta entera y de una hoja suele bastar para identificar el género; la especie o el cultivar exacto a veces no se puede saber con seguridad.